Para colocar un tablero de ajedrez, oriéntalo de modo que cada jugador tenga una casilla de color claro en su esquina inferior derecha (“blanca a la derecha”). Alinea tus peones a lo largo de la segunda fila y luego coloca la fila del fondo en este orden, de izquierda a derecha: torre, caballo, alfil, dama, rey, alfil, caballo, torre. Recuerda “la dama sobre su color” y ya está.
Ese es todo el trabajo. Vamos a asegurarnos de que no vuelvas a equivocarte nunca, incluidos los dos pequeños trucos que pillan a casi todos los principiantes.
Lista rápida de colocación
- Tablero: casilla clara en tu esquina inferior derecha.
- Peones: llena toda tu 2.ª fila.
- Esquinas: torres. Al lado: caballos. Después: alfiles.
- Centro: dama y rey. La dama sobre su color, el rey a su lado.
- Blancas y negras se reflejan a través del tablero.
¿Hacia dónde va el tablero de ajedrez?
Paso uno, y el que más gente estropea. El tablero tiene que estar bien orientado o todas las demás piezas acaban reflejadas.
La regla es facilísima: “blanca a la derecha”. Cuando el tablero está frente a ti, la casilla de tu esquina inferior derecha debe ser de color claro. Ambos jugadores ven una casilla clara en su propio lado derecho.
Si tu esquina inferior derecha es oscura, el tablero está girado 90°. Simplemente dale un cuarto de vuelta y listo. Si te equivocas en esto, el rey y la dama acabarán intercambiados: el clásico desliz de novato.
¿Dónde va cada pieza de ajedrez?
Cada jugador coloca sus piezas en las dos filas más cercanas a él. La fila justo delante de ti recibe los ocho peones: un muro ordenado de soldados de infantería.
La fila del fondo (la del mismísimo borde) sostiene tus ocho piezas mayores, en este orden exacto de tu izquierda a tu derecha:
Torre → Caballo → Alfil → Dama → Rey → Alfil → Caballo → Torre
Una forma limpia de pensarlo, trabajando desde las esquinas hacia dentro:
- Esquinas: las dos torres (parecen pequeñas torres de castillo: fácil recordar que guardan las esquinas).
- Al lado de las torres: los dos caballos (los que tienen forma de caballo).
- Al lado de los caballos: los dos alfiles (los altos y puntiagudos).
- Las dos casillas centrales: la dama y el rey.
La colocación es perfectamente simétrica: las negras reflejan exactamente a las blancas a través del tablero, así que tu torre queda frente a su torre, tu caballo frente a su caballo, y así con todo.
Una forma rápida de comprobar que lo has colocado todo: cada bando tiene exactamente ocho peones y ocho piezas en la fila del fondo: dos torres, dos caballos, dos alfiles, una dama y un rey. Dieciséis piezas por ejército, 32 en total, que llenan las dos filas más cercanas a cada jugador y dejan vacías las cuatro filas centrales al empezar. Si tu cuenta no cuadra, o falta una pieza o se ha colado en la fila equivocada.
Fíjate también en que tus alfiles empiezan en colores opuestos: uno en casilla clara, otro en casilla oscura. Es a propósito: cada alfil queda atado a su propio color durante toda la partida, así que arrancarlos en colores distintos hace que entre los dos cubran todo el tablero.

¿Dónde van el rey y la dama?
Las dos casillas centrales son el único punto que la gente duda. ¿Cuál es la dama y cuál el rey?
Usa el famoso truco de memoria: “la dama sobre su color”.
- La dama blanca va en una casilla clara (d1).
- La dama negra va en una casilla oscura (d8).
El rey ocupa la casilla central que queda, justo a su lado.
Una consecuencia bonita: como cada dama va sobre su color, las dos damas siempre acaban enfrentadas a lo largo de la misma columna (la columna d), y los dos reyes se enfrentan a lo largo de la columna de al lado (la columna e). Si tus damas no quedan una frente a otra, has puesto el rey y la dama en las casillas equivocadas: intercámbialos.
Otra comprobación rápida que puedes hacer de un vistazo: el rey y la dama deben estar sobre colores distintos entre sí. Están lado a lado en casillas vecinas, y las casillas vecinas son siempre de colores opuestos, así que una dama en casilla clara garantiza un rey en casilla oscura (y viceversa). Si alguna vez ves a ambas piezas reales sobre el mismo color, algo va mal.
¿Por qué importa colocar bien el tablero?
Puede que pienses “es solo la posición inicial, ¿qué más da?”. Pero una colocación equivocada rompe en silencio toda la lógica del juego.
Si intercambias el rey y la dama, el enroque dejará a tu rey en el lado equivocado y se sentirá completamente raro, tus jugadas de apertura no coincidirán con ninguna de las guías que leas y arrastrarás malos hábitos desde la primera jugada. La posición estándar existe para que las aperturas, las tácticas y todas las lecciones del mundo encajen. Colócalo bien y todo lo demás que aprendas —como los principios de apertura— encajará de verdad en su sitio.
También importa para leer y anotar jugadas. Todo el sistema de notación de ajedrez depende de un tablero bien orientado con las columnas etiquetadas de la a a la h y las filas del 1 al 8.
Un apunte histórico curioso 🏰
¿Por qué las torres parecen pequeñas torres de castillo cuando en inglés “rook” ni siquiera significa castillo? La pieza viene de la palabra persa rukh, que significa “carro de guerra”: en las versiones más antiguas del ajedrez era un carro, no un edificio. Al viajar el juego a Europa, el diseño se transformó en una torre fortificada, y en inglés empezaron a llamarla informalmente “castle” (castillo). Por eso también el enroque —la jugada que lleva a tu rey hacia una torre— recibió en inglés el nombre de “castling”. Así que cuando colocas esas torres en las esquinas, estás poniendo carros de guerra de 1500 años disfrazados.
Errores de colocación que esquivar
- Casilla oscura en la esquina inferior derecha. El tablero está girado del revés. Dale un cuarto de vuelta. Recuerda: blanca a la derecha.
- Rey y dama intercambiados. El error nº 1. Arréglalo con “la dama sobre su color”.
- Caballos y alfiles cambiados. El orden desde la esquina es torre, caballo, alfil. Los caballos van por fuera de los alfiles.
- Reflejar a las negras en lugar de igualarlas. Las negras no son una copia invertida en el orden de colocación: es el mismo orden de izquierda a derecha, solo que en el lado opuesto, así que las piezas quedan enfrentadas a sus homólogas de forma natural.
- Colocar antes de comprobar la orientación. Corrige primero la dirección del tablero y luego pon las piezas.
Ideas clave
- “Blanca a la derecha”: casilla clara en la esquina inferior derecha de cada jugador.
- Los peones llenan la fila de delante; la fila del fondo va torre, caballo, alfil, dama, rey, alfil, caballo, torre.
- Torres en las esquinas, luego caballos, luego alfiles, con rey y dama en el centro.
- “La dama sobre su color”: dama blanca en casilla clara (d1), dama negra en casilla oscura (d8).
- Bien hecho, las damas quedan enfrentadas en la columna d y los reyes en la columna e.
Sigue subiendo
El tablero está listo: hora de aprender qué hace cada pieza.
➡️ Lo siguiente: Cómo se mueven las piezas · luego métete en las reglas completas del ajedrez y tus primeros principios de apertura.
Redactado y verificado por el Equipo Editorial de Chess Lab Academy (con ayuda de IA y edición humana) · Reglas contrastadas con las Leyes del Ajedrez de la FIDE y cada posición comprobada con Stockfish 17 · Última verificación: 2026-07-15 · Fuentes · Cómo verificamos el contenido.